Los edulcorantes artificiales fueron diseñados inicialmente para ser sustitutos del azúcar.

La principal razón de ser del uso de edulcorantes, especialmente de los acalóricos (o bajos en calorías), es prevenir y combatir el aumento de peso.

Los edulcorantes artificiales, o edulcorantes no nutritivos, como se les conoce a veces, han sido controvertidos desde que se introdujeron por primera vez en el mercado en la década de 1950, y la investigación científica muestra que están asociados con muchos efectos secundarios peligrosos.

Hay dos grandes grupos de edulcorantes: los acalóricos o bajos en calorías y los calóricos.

Acalóricos

Sucralosa.
Derivada de la sacarosa, puede tener un sabor de 400 a 700 veces más dulce que el azúcar. Y, a diferencia de otros edulcorantes, no tiene un sabor amargo, lo que da la ilusión de que estás consumiendo azúcar real.

Se emplea en muchos alimentos y bebidas dietéticas, chicles, postres lácteos, productos congelados, jugos de fruta y gelatina.

Aspartamo
El aspartamo es otro de los sustitutos del azúcar más populares en el mercado hoy en día. A pesar de su popularidad, el aspartamo es realmente responsable de más del 75% de las reacciones negativas asociadas con los aditivos alimentarios.

En cantidades elevadas podría ser neurotóxico y poner en riesgo el feto en mujeres embarazadas; además de provocar daños cerebrales y ser altamente adictivo.

Es el edulcorante que se encuentra con más frecuencia en las bebidas “light” o “sin azúcar”, postres, batidos, yogures,chicles, galletas o bollería. Ha sido prohibido en Estados Unidos.

Aporta 4 kcal por gramo (es el único de los edulcorantes de este grupo que tiene calorías).

Sacarina
La sacarina, se conoce como el primer edulcorante artificial, es aproximadamente 300 veces más dulce que el azúcar y se encuentra más comúnmente en refrescos, chicles, jugos de frutas , frutas enlatadas y pasta de dientes.

La sacarina está prohibida en Canadá, por ser un derivado del alquitrán.

Acesulfamo-K.
De 200 a 250 veces más dulce que el azúcar generalmente se encuentra en combinación con otros endulzantes, sobre todo en las bebidas carbonatadas y otros productos con contenido bajo en calorías.

Ciclamato.
Se presenta en combinación con la sacarina para aumentar su poder endulzante, han sido vetados en Inglaterra y Japón por sus efectos cancerígenos.

Stevia
Originaria de Paraguay y con unas características hojas dulces que pueden utilizarse en su estado
natural.

La dulzura de la planta proviene de los glucósidos, que son naturales y se extraen de las hojas, aunque la mayoría de la stevia comercializada está procesada en mayor o menor grado.
No aporta calorías ni afecta a la concentración de glucosa en sangre.

Además, es resistente al calor, por lo que resulta apto para el horneado y la cocción.
La stevia puede dejar un regusto amargo, por lo que es frecuente encontrarla en el mercado mezclada con edulcorantes artificiales (eritritol).

Calóricos:
Todos los azúcares que se encuentran de forma natural en los alimentos (glucosa, dextrosa, lactosa, fructosa…) como la miel y el sirope de arce.

Suelen estar presentes en la composición de los helados industriales, en los productos lácteos, en los chicles y golosinas, y en algunos tipos de salsas como, por ejemplo, las elaboradas a base de mostaza. Estos son los que se emplean de forma más habitual:

Sorbitol: Se utiliza como alternativa al azúcar en los alimentos bajos en calorías y productos de salud oral (pastas de dientes).

Xilitol: chicles y caramelos (también de los productos para diabéticos) tiene la ventaja de que no daña los dientes.

Maltitol: Se emplea en chicles, refrescos, helados, galletas, chocolate, caramelos, repostería y en productos bajos en grasa.